Empezó el juicio a los responsables de los crímenes cometidos en el Circuito Camps.
Con casi 2horas de demora, precedido por los gritos y cantos del público que recibían a los acusados que por tandas iban llegando, comenzó el juicio oral y público a 26 de los responsables de algunos de los crímenes cometidos en los Centros Clandestinos de Detención (CCD) que integraban el Circuito Camps. Entre tantos gritos y nombres mencionados, el de Julio López fue el más gritado.
Es que a poco de cumplirse 5 años de su desaparición, echo por el que aún no se han señalado a los responsables, 26 personas comenzaban a ser juzgadas por los crímenes cometidos hace más de 30 años atrás.
El empezar la narración así, lejos de ser una simple manifestación de pesimismo, busca ingresar un poco de indignación en quien lee, para que se mezcle con otro poco de asombro, emoción, incertidumbre, para que sienta de vez en cuando un escalofrío, y se acerque así a algo de lo que se sentía al presenciar el juicio. Hay que mencionar que las emociones ocupan un lugar importante en el asunto, ya que si hay algo que compartía la gran variedad de sujetos que estaban presentes (desde militantes del PTS hasta familiares de militares) debe ser la sensación de estar viviendo un momento histórico. No definitivo, no el cierre de una etapa, pero sí un paso más (en diferente dirección según de quien se trate) en la lucha por la justicia.
Es que a poco de cumplirse 5 años de su desaparición, echo por el que aún no se han señalado a los responsables, 26 personas comenzaban a ser juzgadas por los crímenes cometidos hace más de 30 años atrás.
El empezar la narración así, lejos de ser una simple manifestación de pesimismo, busca ingresar un poco de indignación en quien lee, para que se mezcle con otro poco de asombro, emoción, incertidumbre, para que sienta de vez en cuando un escalofrío, y se acerque así a algo de lo que se sentía al presenciar el juicio. Hay que mencionar que las emociones ocupan un lugar importante en el asunto, ya que si hay algo que compartía la gran variedad de sujetos que estaban presentes (desde militantes del PTS hasta familiares de militares) debe ser la sensación de estar viviendo un momento histórico. No definitivo, no el cierre de una etapa, pero sí un paso más (en diferente dirección según de quien se trate) en la lucha por la justicia.