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domingo, 6 de julio de 2014
Bonaerense para todos los municipios: la nueva vieja policía
Esta semana arrancó con la noticia de que la trabada discusión en la legislatura provincial acerca de la creación de las policías municipales fue clausurada repentinamente por la decisión de Scioli de crearla por decreto, salteando así la oposición legislativa radical y ganando el apoyo del peronismo conservador –el massista y el sciolista también– que criticaban los limitados aspectos progresistas del proyecto de ley.
Lo que estaba en juego en esta ley iba un poco más allá del hecho de crear más policías: de alguna forma se estaban poniendo en cuestión la estructura, metodología de acción y las prácticas de la policía bonaerense. El diagnóstico de quienes defendían la reforma por ley era que si se creaban nuevos cuerpos policiales, estos debían ser completamente autónomos de la bonaerense, para quitarle así alguna cuota de poder a una institución completamente inmersa en redes de corrupción y violencia contra lxs más pobres, cómplice con el delito a gran escala, e ingobernable políticamente.
jueves, 8 de mayo de 2014
8 de mayo: Día Nacional de Lucha contra la Violencia Institucional
La cárcel es corrupción, tortura, violación de
Derechos Humanos; la cárcel es violencia
institucional
En la cárcel conviven la corrupción, la desidia y la inoperancia. Lxs agentes penitenciarixs, como funcionarixs públicos, cometen delitos a diario. Los grandes montos de dinero destinados a la compra de insumos se pierden en el camino, a los presos y a las presas les falta la comida, el agua, los elementos de higiene, padecen las necesidades más básicas. Pero los delitos del Servicio Penitenciario quedan impunes, impunidad que perpetúa la corrupción.
En la cárcel se padece tortura por acción u omisión de agentes del Estado, o por medio de terceros bajo el consentimiento de los mismos. Las agresiones físicas son tortura. La violencia de género es tortura. Las malas condiciones de salud son tortura. La privación del derecho a la educación es tortura. Las inhumanas condiciones de detención son tortura. Los traslados constantes son tortura. El trabajo esclavo es tortura. La ruptura de vínculos familiares es tortura. El aislamiento como castigo es tortura.
En la cárcel se violan Derechos Humanos. En la cárcel el Estado no genera las condiciones necesarias para una vida diga. Las personas encerradas no pueden ejercer sus derechos políticos y civiles, económicos, sociales y culturales. La cárcel priva mucho más que la libertad ambulatoria.
lunes, 7 de abril de 2014
Seguridad: viejas medidas, nuevos fracasos
En una nota escrita por compañeros privados de su libertad y publicada en nuestra última revista, se hablaba del abordaje de la problemática de la inseguridad como una metáfora de quien pretende apagar un incendio con nafta. La nota fue escrita hace 6 meses, pero la falta de innovación, la vuelta a las mismas – falsas- soluciones de siempre, hace que esa analogía siga muy vigente.
El último decreto anunciado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en donde declara la “Emergencia en Seguridad Pública”, permite aumento de policías, llama a oficiales retiradxs, otorga un mayor presupuesto para seguridad, pretende limitar aún más las excarcelaciones. Viejas recetas que no solucionan nada y empoderan aún más a la salvaje policía bonaerense. Las respuestas de este gobierno es demagogia punitiva, responde con lo que la gente quiere escuchar. Estigmatiza a lxs pibxs de los sectores populares, brinda respuestas inmediatas y superficiales, que lejos de atacar el problema por donde debería va describiendo un ciclo. Los 600 millones de pesos que se destinarán a Seguridad dan cuenta del modelo de país del sciolismo, uno que se desentiende de la situación de la mayoría de la población y que no aspira a disminuir las desigualdades sociales, la pobreza, la situación de la salud y la educación, el abandono y la indigencia en que se encuentran lxs mismxs niñxs y jóvenes que son señaladxs como la causa de inseguridad.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Ante el asesinato de la joven Nélida Soledad Bowers, exigimos, más políticas para la vida
“La infancia es aquel lugar donde todos los nudos llegan al peine;
y es la infancia el lugar en la cual toda hipocresía se decanta
y el sistema social se descompagina en su aparente
racionalidad.”
Eligio Resta, "La infancia herida".
Los abajo firmantes repudiamos el accionar del Sargento Mauricio Aguilera, quien el pasado jueves 29 de agosto, en un claro acto de gatillo fácil terminó con la vida de la joven Nélida Soledad Bowers. Así mismo nos solidarizamos con la familia de la víctima, para quienes exigimos asistencia y acompañamiento por parte del Estado provincial y municipal a través de los órganos competentes que contempla la ley 13.298 de Promoción y Protección de los derechos de la Niñez.
La muerte de Soledad cobró, en pocas horas, notoria presencia en los medios locales. La noticia que por estos momentos asombra, es en realidad una práctica que ocurre frecuentemente en las barriadas populares de nuestra región, con la diferencia que esta vez, el fuego de la policía se abrió ante los ojos de la sociedad entera y en pleno centro de la ciudad. Barriadas populares como las que habitaba cotidianamente Soledad, donde la presencia del Estado se refuerza, cada vez más, en su carácter represivo y en donde la ausencia de un Estado garante de derechos es el destino inevitable de dichas geografías.
Hechos como éste ponen en evidencia el accionar cotidiano de la policía y las fuerzas de seguridad, que en un marco de total impunidad deciden cuándo terminar con una vida alegando después el motivo de “legítima defensa”. En una coincidencia delatora, las declaraciones del Sargento que argumenta haber disparado recién después de que las personas a las que perseguía gatillaran dos veces el arma, se asemeja a algunas de las declaraciones de los policías que asesinaron a pibes, de entre 11 y 17 años, en menos de un año en nuestra ciudad, investigadas y denunciadas por un Defensor Penal Juvenil (titular de la def. Nro. 16 de La Plata). La diferencia es que en estos casos el único presente era el policía que disparaba y en esta ocasión había testigos, que aseguran que el sargento abrió fuego sin que existiera enfrentamiento alguno.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Comunicado en repudio del atropello a la cultura, la expresión y la organización
En el centro, un pibe gritando. Un águila, a su derecha, intenta tapar su voz- símbolo de poder y autoritarismo, las águilas son aves depredadoras que acechan y vigilan desde arriba a sus presas-. Pese al esfuerzo del animal, la boca del hombre se superpone a la garra. El hombre hace fuerza con sus dos manos para quebrar los barrotes que lo aprietan. Entre la fuerza ejercida y la intención de censura, persiste el grito.
Desde abajo brota una multitud que, alzando un libro con sus brazos, sostiene al pibe y le da impulso. Del libro a su vez, nacen más manos que sujetan herramientas: un pico, una pala, pinceles y lápices. La multitud emerge de un montón de piedras caídas que antes puede haber sido un muro. Entre las personas, una levanta un cartel que lleva escrito “Centro de Estudiantes Mariano Moreno”.
Las líneas, la resistencia, los gestos, la fuerza, los colores, la lucha por validar un derecho, el grito, el intento de opresión, la censura, las personas agrupadas y el fin común estaban plasmados en la pared. Todo aquello que unx entendía al ver el mural de la Escuela de la Unidad 18 de Gorina era un reflejo de lo cotidiano que pasa en la cárcel, y elementos constitutivos de todo encierro. Hechos que aún persisten, a diferencia del mural.
Desde abajo brota una multitud que, alzando un libro con sus brazos, sostiene al pibe y le da impulso. Del libro a su vez, nacen más manos que sujetan herramientas: un pico, una pala, pinceles y lápices. La multitud emerge de un montón de piedras caídas que antes puede haber sido un muro. Entre las personas, una levanta un cartel que lleva escrito “Centro de Estudiantes Mariano Moreno”.
Las líneas, la resistencia, los gestos, la fuerza, los colores, la lucha por validar un derecho, el grito, el intento de opresión, la censura, las personas agrupadas y el fin común estaban plasmados en la pared. Todo aquello que unx entendía al ver el mural de la Escuela de la Unidad 18 de Gorina era un reflejo de lo cotidiano que pasa en la cárcel, y elementos constitutivos de todo encierro. Hechos que aún persisten, a diferencia del mural.
jueves, 11 de julio de 2013
Atrapamuros en el Frente Popular Darío Santillán - Corriente Nacional
Desde hace poco más de un mes el colectivo Atrapamuros forma
parte del Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional. Esta decisión
colectiva nos entusiasma y moviliza, porque sintetiza años de militancia y los
potencia de formas diversas, abriendo mil caminos difíciles de pensar hace
pocos años, al mismo tiempo que hermana nuestra lucha cotidiana con la de
tantxs otrxs que nos movemos por un cambio radical en nuestras sociedades.
La relación entre Atrapamuros y el FPDS siempre fue muy
cercana. De hecho, el grupo a partir del cual nacimos como colectivo fue
conformado por el AULE, la agrupación del FPDS-CN en la Facultad de Humanidades
de la UNLP, hace ya más de seis años. Poco tiempo después de esa primera
convocatoria Atrapamuros aparecía como un colectivo nuevo, diferenciado del
AULE pero no por eso alejado de sus luchas, para comenzar un recorrido propio.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Se nos va un año más
Llega
el 15 de mayo y se nos va un año más, suman cuatro ya, por lo menos
formalmente. Atrapamuros cumple un nuevo año, y no queríamos dejar de hacer una
pequeña reflexión sobre lo que fue este breve tiempo de "vida
colectiva", que, aunque breve, no deja de estar cargado de acciones y
emociones que la han hecho realmente intensa. Pasaron años, pero también pasó
gente, personas que fueron aportando al grupo desde distintos ángulos y
diferentes lugares físicos. Entre todxs, tanto lxs que estamxs fuera
como dentro de las cárceles, seguimos construyendo un modelo de vida, un
modelo que a nuestro entender debe ser más justo e igualitario que el existente.
Por y para ello,
consideramos a la educación popular un elemento fundamental para
lograr ese objetivo, no sólo entendiéndola como una herramienta pedagógica para
nuestros talleres, sino como una práctica política, y aún más, una filosofía de
vida. Entendemos que hay que saber aceptar las diferencias existentes en todos los ámbitos sociales,
visibilizándolas y no negándolas, aprender de ellas pero no jerarquizarlas sino
complementarlas. Estamos convencidxs de que eso es en parte
la educación popular. Es también
por esto que elegimos a la cárcel como lugar de lucha y construcción;
porque la consideramos un ámbito donde se exacerban todas
estas cuestiones, un lugar que existe gracias a que cumple
la función de validar, en vez de repudiar, aquellas diferencias de
clase, que jerarquizan e imponen un pensamiento dominante anulando otras
realidades y simplificando una realidad social más compleja a un enfoque
meramente punitivo. Pero por otro lado, tenemos en claro que de nada sirve
construir dentro de una cárcel o de varias si esto no va de la mano
de un trabajo que permita visibilizar lo realizado y construir también desde
afuera para que el cambio sea profundo y verdadero.
Agradecemos así, y
valoramos la importancia que tiene la gente y distintas agrupaciones con
las que construimos diariamente, trabajen o no en el ámbito carcelario. Quienes
nos leen, nos buscan, se interesan en lo que hacemos y colaboran con
las revistas anuales que realizamos, pero sobre todo, aprenden y se forman en
conjunto con nosotrxs, con el fin de lograr ese objetivo que líneas
arriba explicábamos y que estamos convencidos que se puede lograr.
jueves, 4 de abril de 2013
El convenio de Periodismo en la Unidad 9 y relación entre Universidad y Cárcel en La Plata
En estos días los estudiantes de
la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (FPyCS) de la UNLP se
encuentran en medio de una lucha por hacer cumplir su derecho a estudiar. Pero
es necesario preguntarnos frente a quién es esa lucha. O mejor dicho, frente a
qué, ya que las trabas se encuentran en el tira y afloje entre la FPyCS y el
Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.
Hasta el día de la fecha lxs
estudiantes presxs pertenecientes a la FPyCS de la UNLP no saben si podrán
cursar las materias de su carrera este año debido a que todavía no se ha renovado
el convenio existente entre la respectiva facultad y el Ministerio de Seguridad
y Justicia de la Provincia de Buenos Aires. El problema no refiere a un
conflicto casual ni circunstancial, sino que es parte de la dinámica que año a
año asume la puesta en marcha de dicho convenio. Así, mientras “se resuelve” la
disputa por el financiamiento, cruzada por ver quién da más y quién da menos y
sin que ninguno de los contrincantes asuma la responsabilidad que como
instituciones estatales les cabe, el derecho a estudiar de 60 compañerxs
privadxs de su libertad está en suspenso.
domingo, 24 de marzo de 2013
Invitamos a la convocatoria del
Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, a marchar este domingo 24 de marzo, a las
15:30hs desde Congreso, bajo la consigna “No a la impunidad de ayer y de hoy”.
Repudiamos la iniciativa oficialista a convocar en el mismo horario con el fin
de evitar la entrada a Plaza de Mayo de las personas y organizaciones no
alineadas al gobierno. Entendemos que la entrada a Plaza de Mayo es parte
constitutiva de la identidad de esta marcha. Una marcha iniciada y sostenida
desde hace años por organizaciones que lucharon frente a la impunidad impuesta
por los gobiernos en democracia. A su vez, una marcha que, según entendemos,
debe exceder la sola memoria sobre el pasado, e incluir los reclamos por el
presente.
Por esto, convocamos a concentrarnos
mañana, 24 de marzo, a las 15:30hs para marchar desde Congreso a Plaza de Mayo
y decir “No a la impunidad de ayer y de hoy”.
A 37 años del golpe de estado: por los derechos humanos de ayer y de
hoy
A finales del año 1983
comenzaba el período democrático más extenso de la historia argentina. Dándose
un inmenso quiebre en las prácticas políticas y democráticas pero sin dar un
fin concreto a una de las principales características de la etapa anterior: la
violación de los derechos humanos. Las constantes luchas que se fueron gestando
merecen ser reivindicadas desde el inconformismo, denunciando desde cada
espacio de trabajo las realidades que denotan las falencias de lo que
orgullosxs llamamos “sistema democrático”.
jueves, 7 de marzo de 2013
Héroe y compañero
Estos son días tristes para Nuestra
América. Quien fuera líder de una revolución nueva desapareció físicamente,
víctima de una injusta enfermedad. Hoy, como siempre en momentos de fuerte
conmoción, nos toca mirar un poco hacia atrás para seguir con más fuerzas hacia
adelante. No caben dudas de que las esperanzas revolucionarias latinoamericanas
de este corto siglo estuvieron en gran parte depositadas en ese país,
anteriormente irrelevante en el mapa político mundial, que supo, a fuerza de
acumular experiencias de lucha, forjar una revolución inesperada y heroica. No
podemos pensar el socialismo de nuestro continente hoy sin retomar el ejemplo
de Venezuela y el liderazgo de Chávez.
Quizás no deba asombrarnos que allá donde reinaba el neoliberalismo en su forma más cruda, donde el modelo extractivista no significaba absolutamente nada para unas clases populares hambreadas hasta el límite, una chispa encendió las fuerzas revolucionarias de los pueblos. O quizás sí debamos asombrarnos, porque, muy a nuestro pesar, la historia de nuestro continente está repleta de salidas institucionales a situaciones de crisis orgánica donde desde el estado se varía el discurso pero el resto sigue igual. Lo formidable e inesperado de la Revolución Bolivariana, en el contexto latinoamericano, es que se encaminó irreversiblemente hacia el socialismo. Un socialismo nuevo, fervientemente popular, heterodoxo y latinoamericano.
La Revolución Bolivariana y el
Socialismo del Siglo XXI son la prueba irrefutable de que los pueblos crean
formas novedosas de gobernarse cuando toman las riendas de su destino. Las
estructuras estatales, obsoletas y burguesas, son desbordadas por las olas revolucionarias,
que, contra todos los enemigos imaginables, construyen el verdadero poder del
pueblo. Si hay algo que el bravo pueblo venezolano nos enseñó es que la
revolución hoy es posible en nuestro continente.
viernes, 15 de febrero de 2013
Respuesta a Tiempo Argentino:"estudiar en la cárcel es un problema serio"
Semanas atrás nos escribieron del diario Tiempo Argentino para pedirnos que le contemos nuestra experiencia como colectivo de educación popular en las cárceles. Con la idea de aprovechar la oportunidad para mostrar nuestro trabajo y la realidad que vemos, accedimos. Pero cuando la nota salió publicada, no sólo nos encontramos con que estaba “medio lavada”, sino que la información que brinda no se corresponde en absoluto con lo que vivimos día a día en los penales. Quizá nos estemos apurando, y en realidad lo que compartimos con el diario va a ser usado para una nota posterior. O quizá se encontraron con demasiados datos que no se correspondían con su opinión, y optaron por desconocer este punto de vista. Puede ser también que nuestra visión haya sido demasiado crítica, al punto de no ver las mejoras que impulsa el Estado. En cualquier caso, como no es la primera vez que algo así nos pasa, como creemos que la realidad de la cárcel no puede cambiar si no se muestra a la sociedad lo que pasa allá adentro para que ésta asuma su responsabilidad, y como creemos que día a día los hechos dicen que no se tiene en cuenta que lxs presxs son personas con igualdad de derechos, nos tomamos la libertad de escribir una réplica.
Comenzaremos por poner en tensión ciertas afirmaciones. Para ello retomamos a nuestra cuarta revista que se organiza alrededor del tema en discusión, “la educación en las cárceles”[1]. La nota comienza diciendo que 40 mil presos estudian, dejando de lado la crítica que se puede hacer al número espeluznante de detenidos y detenidas que tenemos en el país (alrededor de 60.000), es altamente cuestionable este dato. Lxs compañerxs del GESEC nos dicen que “Según datos del propio Servicio Penitenciario Bonaerense, en la Provincia de Buenos Aires, sólo el 30% de las personas privadas de su libertad ambulatoria dentro de establecimientos penales[2] acceden a la educación formal de nivel primario o secundario. La matrícula registrada durante el segundo cuatrimestre de 2012, señala que la inscripción en la escuela primaria es de 5555 y la secundaria, de 5367. Si bien estas cifras son celebras por la institución penitenciaria, desde la perspectiva del GESEC[3], que entiende a la educación como un derecho humano inherente a toda persona, estos datos evidencian la vulneración de un derecho para el 70% restante que no accede a propuestas de educación formal en esos niveles, y que debiera estar garantizado por el estado.” Si bien estos datos son para el Servicio Penitenciario Bonaerense, no hay que estar especializadx en el tema para saber la precariedad de las instituciones de encierro federales.
Comenzaremos por poner en tensión ciertas afirmaciones. Para ello retomamos a nuestra cuarta revista que se organiza alrededor del tema en discusión, “la educación en las cárceles”[1]. La nota comienza diciendo que 40 mil presos estudian, dejando de lado la crítica que se puede hacer al número espeluznante de detenidos y detenidas que tenemos en el país (alrededor de 60.000), es altamente cuestionable este dato. Lxs compañerxs del GESEC nos dicen que “Según datos del propio Servicio Penitenciario Bonaerense, en la Provincia de Buenos Aires, sólo el 30% de las personas privadas de su libertad ambulatoria dentro de establecimientos penales[2] acceden a la educación formal de nivel primario o secundario. La matrícula registrada durante el segundo cuatrimestre de 2012, señala que la inscripción en la escuela primaria es de 5555 y la secundaria, de 5367. Si bien estas cifras son celebras por la institución penitenciaria, desde la perspectiva del GESEC[3], que entiende a la educación como un derecho humano inherente a toda persona, estos datos evidencian la vulneración de un derecho para el 70% restante que no accede a propuestas de educación formal en esos niveles, y que debiera estar garantizado por el estado.” Si bien estos datos son para el Servicio Penitenciario Bonaerense, no hay que estar especializadx en el tema para saber la precariedad de las instituciones de encierro federales.
Otro de los datos para “alegrarse” es la cantidad de estudiantes privados y privadas de su libertad que acceden a ofertas educativas. En primer lugar no es lo mismo acceder a una oferta que acceder a la educación, pero además habría que detenerse en considerar lo que es realmente para una persona estudiar en las cárceles. La educación es uno de los tantos derechos violados en el encierro. Es ejercida por parte del SP como un privilegio al que sólo una pequeña parte del total de la población accede, según un sistema de premios y castigos. Las implicancias de esto son claras: no hacés un favor al personal, no vas a la escuela; reclamás por la visita, si tenés visita, no tenés pase para el colegio; no tenés conducta (puntaje armado arbitrariamente por el personal del servicio), no podés ir; exigís comida, un médico, hablar con tu abogadx o denuncias una golpiza, permiso denegado. Son éstas algunas de las variables que van haciendo de filtro en la puerta de la escuela, permitiendo que sólo quienes reúnen ciertas características puedan pasar.
Daniel de la unidad 1 nos cuenta que: “Cierran las puertas a la educación y tienen menos educación que aquellos privadxs de su libertad. Prefieren tomar mate antes que hacer funcionar el sistema educativo (como tiene que funcionar), no te quieren sacar al colegio a estudiar, o te sacan tarde, y ya perdiste una hora de clase. Yo como estudiante universitario he comprobado los obstáculos que pone el Servicio Penitenciario cuando queremos rendir alguna materia en la Universidad, ya que por más que tengamos la autorización del juzgado, ellos ponen la excusa de que no disponen de vehículos para llevarnos. Lo cual está planeado adrede para desmoralizarnos, para que así abandonemos los estudios y con ellos la posibilidad de ser mejores personas y útiles para la sociedad”.
Nos interesa también dejar en claro que la Universidad lejos está de interesarse por sus alumnxs privadxs de la libertad. No existen marcos formales realmente confiables y estables que unan a la Universidad con la educación en los penales. Aquí es importante recalcar que nos centramos en la Universidad de La Plata, no es que del resto del país no nos hayan contado experiencias similares sino que nos dedicamos a hablar del terreno que pisamos. Lo que existe son convenios precarios en ciertas facultades, de ninguna manera la Universidad de La Plata desarrolla un plan integral para los presos y las presas. La mayoría de las veces lxs internxs tienen contacto con la vida universitaria por medio de los proyectos de extensión y voluntariado universitario con presupuestos muy precarios, si es que lo tienen.
Creemos que las cosas han ido cambiando, lxs presxs nos cuentan que las cárceles han mejorado desde los años noventa. También creemos que es posible la construcción de una educación liberadora en un espacio como la cárcel. Pero lo es no por dedicación estatal y benevolencia kirshnerista. Todo esto es resultado de procesos de lucha y resistencia de quienes día a día ponen en juego su cuerpo y su vida en el encierro. Es resultado también del esfuerzo de las organizaciones y de personas que de manera independiente deben arreglárselas para poder pasar a un espacio clausurado a quienes quieran entrar para transformarlos. La movida educativa que lleva a cabo el Estado en contextos de encierro no va en serio, es un problema serio. Un problema para el que no habrá solución sin voluntad política, sin desafiar a aquéllxs que se benefician a costa del sufrimiento de quienes hoy están privadxs de su libertad, y sobre todo, sin la lucha y el compromiso asumido por todxs.
Por último recomendamos la lectura de la revista número 4 Atrapamuros, en especial las siguientes notas tratan específicamente lo que tratamos de discutir con este diario:
"Cárceles: Una fuente de dinero para muchos…" por Manuel, compañero de la U1
"La educación es un derecho" por el grupo Gesec
"Un abuso de poder: la educación es cáceles desde el punto de vista del derecho" por Carolina L y Felipe B.
“Adentro no hay logros ni victorias, son todas actitudes de resistencia”, entrevista con Karina “La Galle” Germano.
"Algunas contradicciones" por Polín L.
[1] La revista puede leerse en nuestra página web: http://www.atrapamuros.org/
[2] Las alcaidías son parte del SPB pero no brindan educación.
[3] El Grupo de Estudios sobre Educación en Cárceles milita por la real garantía del derecho a la educación para todas las personas privadas de su libertad ambulatoria. www.gesec.com.ar
Daniel de la unidad 1 nos cuenta que: “Cierran las puertas a la educación y tienen menos educación que aquellos privadxs de su libertad. Prefieren tomar mate antes que hacer funcionar el sistema educativo (como tiene que funcionar), no te quieren sacar al colegio a estudiar, o te sacan tarde, y ya perdiste una hora de clase. Yo como estudiante universitario he comprobado los obstáculos que pone el Servicio Penitenciario cuando queremos rendir alguna materia en la Universidad, ya que por más que tengamos la autorización del juzgado, ellos ponen la excusa de que no disponen de vehículos para llevarnos. Lo cual está planeado adrede para desmoralizarnos, para que así abandonemos los estudios y con ellos la posibilidad de ser mejores personas y útiles para la sociedad”.
Nos interesa también dejar en claro que la Universidad lejos está de interesarse por sus alumnxs privadxs de la libertad. No existen marcos formales realmente confiables y estables que unan a la Universidad con la educación en los penales. Aquí es importante recalcar que nos centramos en la Universidad de La Plata, no es que del resto del país no nos hayan contado experiencias similares sino que nos dedicamos a hablar del terreno que pisamos. Lo que existe son convenios precarios en ciertas facultades, de ninguna manera la Universidad de La Plata desarrolla un plan integral para los presos y las presas. La mayoría de las veces lxs internxs tienen contacto con la vida universitaria por medio de los proyectos de extensión y voluntariado universitario con presupuestos muy precarios, si es que lo tienen.
Creemos que las cosas han ido cambiando, lxs presxs nos cuentan que las cárceles han mejorado desde los años noventa. También creemos que es posible la construcción de una educación liberadora en un espacio como la cárcel. Pero lo es no por dedicación estatal y benevolencia kirshnerista. Todo esto es resultado de procesos de lucha y resistencia de quienes día a día ponen en juego su cuerpo y su vida en el encierro. Es resultado también del esfuerzo de las organizaciones y de personas que de manera independiente deben arreglárselas para poder pasar a un espacio clausurado a quienes quieran entrar para transformarlos. La movida educativa que lleva a cabo el Estado en contextos de encierro no va en serio, es un problema serio. Un problema para el que no habrá solución sin voluntad política, sin desafiar a aquéllxs que se benefician a costa del sufrimiento de quienes hoy están privadxs de su libertad, y sobre todo, sin la lucha y el compromiso asumido por todxs.
Por último recomendamos la lectura de la revista número 4 Atrapamuros, en especial las siguientes notas tratan específicamente lo que tratamos de discutir con este diario:
"Cárceles: Una fuente de dinero para muchos…" por Manuel, compañero de la U1
"La educación es un derecho" por el grupo Gesec
"Un abuso de poder: la educación es cáceles desde el punto de vista del derecho" por Carolina L y Felipe B.
“Adentro no hay logros ni victorias, son todas actitudes de resistencia”, entrevista con Karina “La Galle” Germano.
"Algunas contradicciones" por Polín L.
[1] La revista puede leerse en nuestra página web: http://www.atrapamuros.org/
[2] Las alcaidías son parte del SPB pero no brindan educación.
[3] El Grupo de Estudios sobre Educación en Cárceles milita por la real garantía del derecho a la educación para todas las personas privadas de su libertad ambulatoria. www.gesec.com.ar
miércoles, 16 de mayo de 2012
No siempre es fácil marcar el inicio de las cosas, con las grupales
pasa eso. Pueden señalarse 3 o 4 comienzos de Atrapamuros, y cada uno tendría
sus explicaciones. Al no ser un dato muy relevante que digamos, en nuestras
presentaciones solemos remitirnos al principio más lejano. Pero lo cierto es
que cuando hablamos de fechas precisas señalamos el 15 de mayo de 2009 como
nacimiento del grupo, así que Atrapamuros cumple 3 años.
Si hiciéramos un recorrido por todo este tiempo, ¿Qué diríamos? El
grupo fue creciendo, en número, en discusiones y en posiciones, en las tareas
que fue adoptando. Y si pensáramos en resultados, ¿Qué logramos? ¿Qué hemos
podido cambiar?
domingo, 6 de mayo de 2012
¿Qué seguridad promueve y construye la UNLP con una Guardia Edilicia capacitada por el SPB?
En el mes de Abril de este año se conoció que el Servicio Penitenciario Bonaerense capacitó a 250 integrantes de la Guardia Edilicia de la UNLP. Esto se dio en el marco del convenio de cooperación que en el año 2010 firmó el rector de la UNLP Fernando Tauber con el Ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Ricardo Casal.
Desde el Colectivo de Educación Popular en Cárceles Atrapamuros estos hechos nos parecen sumamente preocupantes y vergonzosos. Que nuestra universidad se comprometa con personajes como Casal e instituciones como el Servicio Penitenciario Bonaerense, que han demostrado toda una trayectoria y un presente dedicados a la sistemática violación de los derechos humanos de poblaciones vulneradas de nuestra provincia que incluyen torturas,
asesinatos y desapariciones nos resulta aberrante. Casal y el SPB representan lo peor de las políticas de seguridad de nuestro país, y actúan con impunidad y un ejercicio del poder indiscriminados en nombre de la represión y el encarcelamiento de personas sin jamás respetar su dignidad como seres humanos.
Desde el Colectivo de Educación Popular en Cárceles Atrapamuros estos hechos nos parecen sumamente preocupantes y vergonzosos. Que nuestra universidad se comprometa con personajes como Casal e instituciones como el Servicio Penitenciario Bonaerense, que han demostrado toda una trayectoria y un presente dedicados a la sistemática violación de los derechos humanos de poblaciones vulneradas de nuestra provincia que incluyen torturas,
asesinatos y desapariciones nos resulta aberrante. Casal y el SPB representan lo peor de las políticas de seguridad de nuestro país, y actúan con impunidad y un ejercicio del poder indiscriminados en nombre de la represión y el encarcelamiento de personas sin jamás respetar su dignidad como seres humanos.
miércoles, 4 de abril de 2012
¿Qué suplente le ponen a Carlos? - A 5 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba
"Un pueblo que pide policías, es porque ha ignorado a los maestros.
Estos gobiernos y este sistema han logrado que crean que una bala es mas barata que una tiza."
Estos gobiernos y este sistema han logrado que crean que una bala es mas barata que una tiza."
Hoy, 4 de abril de 2012, se cumplen 5 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba, ocurrido en la ruta 22 en cercanías de Arroyito, Provincia de Neuquén. Su fusilamiento se dio en un ambiente de duras negociaciones entre el gobierno de la provincia de Neuquén y los gremios docentes, en un contexto político de fuertes pujas y debates. Aquel día, después de cuatro semanas sin llegar a un acuerdo y ante la suspensión de las clases como forma de reclamo por mejoras salariales, se decidió finalmente dar comienzo a un corte de ruta como último recurso de protesta. La respuesta del mandatario Jorge Omar Sobisch fue inmediata, enviando la orden de “evitar el corte de la ruta”. Durante 5 kilometros los maestros caminaron volviendo hacia la Capital mientras la policía provincial los escoltaba a pocos metros disparando postas de goma y gases lacrimógenos. El saldo de esto fue la muerte de Fuentealba, alcanzado por una granada de gas lacrimógeno mientras avanzaba sobre la ruta ante el avance de los efectivos policiales.
Desde ese día, las movilizaciones y adhesiones crecieron en todo el país: las aulas quedaron vacías y docentes, trabajadorxs de la educación, alumnxs y miles de argentinxs se movilizaron en repudio al fusilamiento del docente. Un nuevo fusilamiento en manos del Estado, un nuevo fusilamiento en tiempos de “democracia”. Pero ésta vez el tinte mas duro está dado en que se mató a un maestro, un docente, un educador. Y por la espalda.
Hoy, además de recordar la dignidad de un trabajador asesinado por la policía en el marco de una protesta social, recordamos que Fuentealba es símbolo de la lucha docente y más: simboliza el compromiso que día a día asumen miles de maestrxs enfrentándose a la adversidad del sistema perverso, en donde su trabajo está subestimado. Recordamos la relación que se tensa cada día entre maestrxs y alumnxs en las aulas, desde nuestra misma historia en las aulas o desde nuestra militancia; lo cual nos lleva a recordar y replantearnos qué educadoras y educadores queremos ser, cómo transformar día a día el sistema educativo opresor, como realizar una verdadera práctica emancipadora, como hacerla una práctica constante, una lucha constante. Recordamos también que ser educador o educadora no implica solo formación: implica una toma de posición, toma de decisiones, para cambiar la realidad, para cambiar lo dado. Posición como la que tomó Carlos, de sacar la lucha cotidiana del aula a la calle. Por eso, no lo olvidamos, lo recordamos; porque como él, no habrá. Carlos no tendrá suplente.
martes, 31 de enero de 2012
Por la memoria de David Dubra
su voz está viva en lxs que seguimos luchando por un mundo más justo
El 17 de enero nos llegó un mail de un pibe que estaba preso en Rawson. Mandaba un comunicado escrito por él, “Aislamiento, represión y mucho silencio” se titulaba. Le respondimos preguntándole si quería que lo publiquemos en nuestro blog, dijo que sí. Volvimos a escribirle para contarle que habíamos subido su artículo, pero no sabemos si leyó ese mail.. El 25 llegó un mail de su esposa. David Dubra (así se llamaba él) había sido encontrado ahorcado en su celda.
Llevaba cumplidos 12 años de una condena de 15. Por buena conducta había obtenido la libertad asistida, y pidió cumplirla en Marcos Paz para estar cerca de su familia. Pero como siempre ocurre, sin ninguna explicación fue trasladado a la U6 de Máxima Seguridad de Rawson en diciembre. Desde que llegó empezó a sufrir las diferentes violencias del encierro. Habiendo terminado un traslado que partió desde la U7 de Chaco y que duró cinco días a través de un recorrido que aún no fue identificado, su estadía empezó con 23 horas diarias de aislamiento. El mismo día en que David murió se le informó a su familia que hacía 20 días que estaba autorizada la orden para su traslado a Marcos Paz.
Fue a los pocos días de haber publicado su artículo en el que denunciaba las torturas que ocurren en el encierro, la complicidad del cuerpo médico y el olvido del Estado, que David apareció ahorcado. La investigación del hecho fue ordenada por Mariano Miquelarena, secretario Penal del Juzgado Federal de Chubut; ahora habrá que esperar, ajustarse a los tiempos de la justicia.
Los hechos que denunciaba y de los que fue víctima son cosa cotidiana, que pocas veces salen a la luz y que todavía menos aún se esclarecen. Ojalá que la pelea que desde adentro mantuvo con la injusticia sea continuada por otrxs. Su esposa ya empezó a su manera: “David quiso ser la voz de muchos que callan por miedo... y lo pagó con su vida, pero como que existe Dios que todo va ha salir a la luz”.
El suicidio es descreído por quienes lo conocían, David fue de lxs que luchó contra las injusticias del encierro y por eso tienden a creer que se le quiso poner un freno. En una de sus publicaciones se preguntaba: “Si cada vez que recomenzás, tus logros son destrozados, cada palabra, cada gesto o cada abrazo, sembrado en eso que llamamos corazón, son partidos, aniquilados y pateados cada vez que disponés a mantener la cosecha ¿cómo podés echar raíces, sí cada vez que lo intentás viene un viento y arrasa con todo?”.
De alguna manera, él había conseguido dar respuesta a la pregunta… pero alguien quiso que no sea pública.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Hace ya diez días que 43 internos del pabellón universitario de la Unidad 9 de La Plata realizan una huelga de hambre en un intento desesperado por llamar la atención, por que a alguien se le ocurra pispear a ver qué pasa y dignarse a mirar lo que sucede adentro de las cárceles. Enfrentan con sus cuerpos y con su vida la humillación y las torturas cotidianas que sufren en el encierro. Y no señores, no hay ningún masoquista en estas cárceles, la respuesta es simplemente que no-queda-otra. Sabiamente dijo un compañero que participa de la huelga: “el Estado comete acá adentro más delitos que los que cometimos todos nosotros juntos”. No se equivoca. La tortura es cotidiana, en todos los sentidos, en todos los planos. Una vez más los presos dicen NO AGUANTAMOS MÁS. Y no lo dicen sólo por ellos, no son cuarenta y tres los que sufren este castigo inhumano. Esos cuarenta y tres cuerpos adelgazan por los cientos de miles que aloja el Servicio Penitenciario Bonaerense. Se debilitan mientras la justicia, que no es ni ciega ni sorda ni tonta, encierra a los pobres y le hace favores a los ricos, esconde lo que sobra y sigue engordando a los poderosos.
Hemos llegado al límite del sarcasmo: los presos reclamándole al Estado algo tan básico como el cumplimiento de la ley. Que se cumplan los derechos humanos de las personas privadas de su libertad. Las cárceles son hoy una zona liberada de total impunidad, un dispositivo de exclusión y tortura como pocos afuera imaginan. Por eso acompañamos hoy a los compañeros de la Unidad 9 en su lucha, reconociendo su esfuerzo sobrehumano para resistir y seguir reclamando para poder tener una vida digna.
Denunciamos con ellos a este Estado y a este gobierno represor y excluyente, que en momentos de grandes discursos sigue persiguiendo y encerrando a quienes en primer instancia abandona y margina. Luchamos por trasformar esta sociedad, porque hoy la profundización del modelo somete a nuestro pueblo a ser un pueblo sin salud, un pueblo sin educación, un pueblo mal alimentado, sin tierra, sin trabajo ni vivienda digna; un pueblo que se reparte las migajas que se le caen a los de arriba.
ATRAPAMUROS
en la C.O.M.P.A.
viernes, 25 de marzo de 2011
Ayer se cumplieron 35 años del último Golpe de Estado. El 24 de marzo es una fecha en que se recuerda lo ocurrido durante la última dictadura militar, la violación de los derechos humanos y el terrorismo de Estado. Es una fecha en la que se analiza y juzga el pasado, un pasado que aparece como una herida que hay que sanar a través de la justicia y la memoria. Pero a su vez, debe ser una fecha en la que la justicia y la memoria no deben limitarse al análisis del pasado.
En realidad, el 24 de marzo también es una excusa para pelear por los desaparecidos de hoy, por quienes hoy siguen siendo torturados, por la injusticia del presente, por denunciar la represión del Estado actual. La memoria por sí sola no alcanza para garantizar la justicia, sino que debe ser acompañada con la conciencia de lo que ocurre en el presente. Lo mismo ocurre con las denuncias y los juicios sobre períodos pasados, no alcanza con juzgar el pasado, hay que juzgar también el presente.
Cuando un hermano boliviano es asesinado intentando mantener su dignidad construyendo una casa con chapa y bolsas, cuando un joven desaparece por negarse a robar para la policía, cuando en las cárceles se sigue torturando, cuando hay chicxs durmiendo en la calle, limpiando los vidrios de la gente “bien”, sin acceso a la educación y a la salud, cuando se mantiene un modelo extractivo que destruye el ambiente de pueblos enteros, cuando un desaparecido en dictadura vuelve a ser desaparecido en democracia, los derechos humanos no son una realidad. No nos alcanza con festejar la perpetua a Etchecolatz. No nos conformamos con esto, no sabiendo que se puede más.
Desde nuestro trabajo diario vemos continuamente la negación y violación de los derechos de lxs presxs, y a diario trabajamos para que los derechos humanos se extiendan hacia esos lugares olvidados por la justicia. Por eso remarcamos la necesidad de acompañar la memoria con la conciencia del presente, porque esa es la manera de evitar que lo que pasó no se repita en el futuro, ni el presente.
lunes, 31 de enero de 2011
Dos años sin Luciano, dos años sin justicia
El 31 de enero de 2009, a los 16 años, Luciano Arruga desaparecía. La situación parece estar clara para muchxs, pero no para la justicia. Hubo quienes vieron hacia la madrugada que un chico con las características de Luciano fue interceptado por un móvil policial. Luego de ser registrado se le permitió seguir. Más tarde, dos testigos vieron que un chico fue introducido brutalmente en un móvil policial. Incluso en el destacamento de Lomas del Mirador vieron que fue golpeado. Ese fue el último lugar donde se lo vio.
Sí, al parecer, la justicia no ha tenido ojos para esclarecer el asunto. Y tampoco oídos, ya que las declaraciones de los testigos no han sido escuchadas. Lo mismo pasó con las denuncias realizadas y con las manifestaciones que familiares, amigxs y organizaciones llevaron a cabo.
Siguiendo con la metáfora, podríamos decir que a la justicia también le andan fallando otros sentidos. No ha tenido olfato para seguir el rastro de los responsables, a pesar de estar bastante marcado por las pruebas que fueron surgiendo y por el relato de los diversos testigos. A su vez, el tacto debe presentar anomalías, ya que no parece compartir la sensibilidad de aquéllxs que se han solidarizado con la causa.
Lo que sí le funciona bien a la justicia es el gusto. Lejos de una dieta equilibrada, ha decidido tercamente alimentarse sólo de una pequeña variedad de delitos. Así, el caso de Luciano se inscribe dentro de aquéllos de los que la justicia prefiere no alimentarse. Es uno de los ejemplos de la reproducción de la ilegalidad por parte de la policía, de la selectividad de la justicia, y de la impunidad de los responsables de los grandes delitos. A Luciano se le había ofrecido robar para la policía, pero él se negó. Después de algunas insistencias, aparecieron las amenazas, las persecuciones. Antes de su desaparición había sido detenido y fuertemente golpeado dos veces. Pese a esto, la causa figura como “averiguación de paradero”, negándose así la verdadera naturaleza el asunto, y la responsabilidad directa de la policía.
El reclutamiento por parte de la fuerza policial para delinquir es un hecho conocido. Pero como ante tanto otros delitos, la justicia da vuelta la cara y se empecina en señalar y castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad. Las peticiones de más “Mano dura” y de baja de imputabilidad siguen firmes, responsabilizando a quienes en realidad son víctimas y, lejos de solucionar, profundizan las redes de ilegalidad contra las que se dice combatir.
Hasta ahora, el Estado no se ha molestado en encontrar a lxs culpables y sigue negando la complicidad policial. Hoy se cumplen 2 años de dolor e impunidad. Dos años después Luciano no aparece, tampoco la justicia.
Sí, al parecer, la justicia no ha tenido ojos para esclarecer el asunto. Y tampoco oídos, ya que las declaraciones de los testigos no han sido escuchadas. Lo mismo pasó con las denuncias realizadas y con las manifestaciones que familiares, amigxs y organizaciones llevaron a cabo.
Siguiendo con la metáfora, podríamos decir que a la justicia también le andan fallando otros sentidos. No ha tenido olfato para seguir el rastro de los responsables, a pesar de estar bastante marcado por las pruebas que fueron surgiendo y por el relato de los diversos testigos. A su vez, el tacto debe presentar anomalías, ya que no parece compartir la sensibilidad de aquéllxs que se han solidarizado con la causa.
Lo que sí le funciona bien a la justicia es el gusto. Lejos de una dieta equilibrada, ha decidido tercamente alimentarse sólo de una pequeña variedad de delitos. Así, el caso de Luciano se inscribe dentro de aquéllos de los que la justicia prefiere no alimentarse. Es uno de los ejemplos de la reproducción de la ilegalidad por parte de la policía, de la selectividad de la justicia, y de la impunidad de los responsables de los grandes delitos. A Luciano se le había ofrecido robar para la policía, pero él se negó. Después de algunas insistencias, aparecieron las amenazas, las persecuciones. Antes de su desaparición había sido detenido y fuertemente golpeado dos veces. Pese a esto, la causa figura como “averiguación de paradero”, negándose así la verdadera naturaleza el asunto, y la responsabilidad directa de la policía.
El reclutamiento por parte de la fuerza policial para delinquir es un hecho conocido. Pero como ante tanto otros delitos, la justicia da vuelta la cara y se empecina en señalar y castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad. Las peticiones de más “Mano dura” y de baja de imputabilidad siguen firmes, responsabilizando a quienes en realidad son víctimas y, lejos de solucionar, profundizan las redes de ilegalidad contra las que se dice combatir.
Hasta ahora, el Estado no se ha molestado en encontrar a lxs culpables y sigue negando la complicidad policial. Hoy se cumplen 2 años de dolor e impunidad. Dos años después Luciano no aparece, tampoco la justicia.
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