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jueves, 21 de enero de 2016

Emergencia de Seguridad Pública: recetas, enemigos y miedos reciclados

En el día de ayer, el Gobierno Nacional decretó la Emergencia en Seguridad Pública durante un año, con el objetivo de ''revertir la situación de peligro colectivo creada por el delito complejo, el crimen organizado y el narcotráfico''. Entre otros puntos, el decreto contempla la posibilidad de obligar a aterrizar o derribar aviones no autorizados.
Con discursos alarmistas y atemorizantes, se toman medidas regresivas que avanzan sobre las garantías que las personas tenemos y que el Estado debe garantizar. La manera de actuar es instalando el miedo: en primer lugar, nos vienen anunciando que el narcotráfico es uno de los mayores flagelos de la sociedad argentina pero nunca nos brindan datos concretos que demuestren que esto realmente es así. En segundo lugar, se muestra al narcotráfico como un enemigo de todas y todos: ¿quién se opondría a combatir los delitos complejos?, esto genera un amplio consenso social. Por último, a partir del miedo y de un enemigo, que puede ser tanto interno como externo, se avanza sobre las instituciones y reglamentaciones que aseguran la democracia con el argumento de que ante tal estado de emergencia es primordial “la seguridad”, cueste lo que cueste. De esta forma obtienen la vía libre para manipular presupuestos y recursos públicos. 

lunes, 8 de junio de 2015

El día que Scioli me pegó


Oscuridad total. Gente corriendo y gritando entre gases lacrimógenos, palos y balas de goma. Hasta perros prendidos fuego. Destruyendo todo a su paso, deteniendo personas como en las épocas más nefastas, ante niñxs y bebés. Así fue la última vez que Scioli me pegó, por reclamar un pedacito de tierra para construir una casa, por atentar contra su negociado inmobiliario.
El último golpe pero no el primero: el año pasado les tocó a lxs trabajadorxs del Diario Hoy. Después de ser despedidxs por reclamar mejores condiciones laborales e intentar afiliarse al Sindicato de Prensa Bonaerense, bloquearon la entrada del diario a modo de protesta y les contestaron con balas de goma y detenciones para amedrentarlxs. Porque la violencia que ejerce Scioli no es sólo física, es también psicológica.
Y es que a Daniel no le gustan los reclamos. Cuando lxs empleadxs de la Dirección General de Cultura y Educación, a principios de este año, pidieron aumentos en sus salarios se lxs reprimió con gases pimienta y lacrimógeno. Y cuando el Frente de Resistencia Territorial denunció a principios de 2014 la falta de asistencia a los comedores populares, se los atacó con balas de goma y plomo, hiriendo incluso a un bebé de 2 meses.  Es tanta su intolerancia que hasta violentó a sus soldaditxs de la bonaerense, esxs que se ensucian las manos por él, cuando reclamaron aumentos en sus sueldos básicos. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Policías locales: otra no solución*


En la misma línea del controversial decreto de emergencia de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, el anuncio de la creación de las policías municipales no hace más que seguir reforzando la obsoleta política de “policiamiento” de la sociedad, de la que Scioli ha demostrado ser un alumno aplicado. Ya las trayectorias de nuestras malditas policías nos han demostrado que tener más “soldaditos” en la calle no disminuye el delito, sino que por el contrario agrava la situación generalizada de la violencia social. Sabemos que la institución constituye una parte fundamental del problema, mediante sus armados de causas, la sistemática violación de los derechos humanos, su vinculación con el delito organizado, etc, y sumarle a ello una nueva fuerza que en los hechos terminará siendo formada y supervisada por las vieja institución bonaerense no abre una perspectiva alentadora.

El proyecto de la Policía Municipal es presentado a principio del corriente año en la legislatura provincial. Dos proyectos son los que se pusieron en pugna: uno de ellos, el de Marcelo Sain, de corte más progresista, que proponía como fundamental la formación desvinculada de la policía bonaerense de los nuevos efectivos, como también la creación de algunos mecanismos de control por parte de la comunidad sobre la nueva policía. El otro proyecto, el que finalmente se está implementando -propuesto por el ministro de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, y redactado por el jefe de la Bonaerense Hugo Matzkin-, reafirma el modelo policial actualmente en vigencia de la policía bonaerense: portación de armas fuera del horario de servicio, formación en seis meses en manos del Ministerio de Seguridad con los mismo criterios con que es “capacitada” la policía bonaerense y la arbitraria potestad para la retención de personas en el marco de operativos de averiguación de antecedentes.

domingo, 20 de julio de 2014

Las miserias del poder

Todo eso que es castigo pero que vive fuera de la cárcel: un sistema penal que se estructura en torno a los miedos de burgueses asustados. Entrevista con Juan Tapia, Juez de Garantías de Mar del Plata.


Más allá y más acá

Ninguna condena empieza y termina en la cárcel. La gran mayoría de los pibes y pibas que caen por primera vez presos conocen desde antes cómo pega la policía; y nadie que salga del encierro dejará por eso de sentir cotidianamente el peso de la persecución estatal. Hay algo que existe más allá y más acá de la cárcel, y funciona con policías, jueces, fiscales, abogados y demás personajes de la fauna estatal. Esta nota es una charla con Juan Tapia, Juez de Garantías de Mar del Plata, acerca de toda esa máquina encargada de marcar gente, perseguirla y castigarla de por vida.

Todo este sistema parece por un lado algo gigante e impersonal, compuesto de legajos, procesos, normas y reglamentos ejecutados burocráticamente por funcionarios públicos apáticos; pero hace falta ver también cómo sus engranajes funcionan a través de rutinas represivas y cotidianas de las distintas fuerzas del orden. Y cómo, en la conjunción de ambas partes, todo esto significa una sola cosa: el estado interviniendo con violencia en la vida de miles de pibes y pibas, todos iguales frente al ojo acusador: pobres, negros, desocupados y por lo tanto propensos a cometer pequeños y torpes delitos, que serán castigados como si fueran el origen de todo mal.

domingo, 6 de julio de 2014

Bonaerense para todos los municipios: la nueva vieja policía


Esta semana arrancó con la noticia de que la trabada discusión en la legislatura provincial acerca de la creación de las policías municipales fue clausurada repentinamente por la decisión de Scioli de crearla por decreto, salteando así la oposición legislativa radical y ganando el apoyo del peronismo conservador –el massista y el sciolista también– que criticaban los limitados aspectos progresistas del proyecto de ley.

Lo que estaba en juego en esta ley iba un poco más allá del hecho de crear más policías: de alguna forma se estaban poniendo en cuestión la estructura, metodología de acción y las prácticas de la policía bonaerense. El diagnóstico de quienes defendían la reforma por ley era que si se creaban nuevos cuerpos policiales, estos debían ser completamente autónomos de la bonaerense, para quitarle así alguna cuota de poder a una institución completamente inmersa en redes de corrupción y violencia contra lxs más pobres, cómplice con el delito a gran escala, e ingobernable políticamente.

jueves, 24 de abril de 2014

Rosario: intentar vivir en la violencia



Si decidimos hablar sobre el operativo militar que ocupó hace unos días gran parte de las zonas pobres de Rosario es porque la enorme mayoría de los pibes y pibas con lxs que trabajamos en la cárcel sufrieron y crecieron en condiciones similares. Lxs que están adentro, encerradxs, son muchxs de lxs que eran pequeñxs vendedorxs de droga al menudeo, últimos eslabones fácilmente reemplazables de la cadena del narcotráfico, que son quienes más fuerte y más injustamente reciben el impacto de la ley. Adentro están los soldaditos y las soldaditas del narco, jóvenes con una vida de mierda que piensan que estar en una celda es mejor que estar muertx; o que andar enfierradx por el barrio es mejor que andar cirujeando entre la basura de quienes nunca tuvieron que elegir entre semejantes opciones.  Y adentro también están los pibitos y pibitas que crecieron en ese mundo donde la mayoría de los problemas se resuelven a los tiros; sobre todo cuando lxs principales enemigxs de la tranquilidad son bandas armadas y encima aliadas: lxs narcos y la policía.

lunes, 14 de abril de 2014

Seguridad: ¿Cómo apagamos el incendio?*



La seguridad es uno de los temas que está en boca de todos, pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de seguridad? Comúnmente se hace referencia al delito en las calles y en los barrios, y a la falta de medidas para combatirlo. Propuestas vacías que buscan que se actúe sobre los hechos pero no sobre las causas son el spot de campaña de muchos políticos: más mano dura sobre los delitos, mayor presencia policial, bajar la edad de imputabilidad para los menores, cámaras en los barrios. Para ser más explícitos, se busca cortar la mano antes de pensar por qué la mano tomó lo que tomó, o qué motivos tiene para hacerlo.

lunes, 7 de abril de 2014

Seguridad: viejas medidas, nuevos fracasos



En una nota escrita por compañeros privados de su libertad y publicada en nuestra última revista, se hablaba del abordaje de la problemática de la inseguridad como una metáfora de quien pretende apagar un incendio con nafta. La nota fue escrita hace 6 meses, pero la falta de innovación, la vuelta a las mismas – falsas- soluciones de siempre, hace que esa analogía siga muy vigente.

El último decreto anunciado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en donde declara la “Emergencia en Seguridad Pública”, permite aumento de policías, llama a oficiales retiradxs, otorga un mayor presupuesto para seguridad, pretende limitar aún más las excarcelaciones. Viejas recetas que no solucionan nada y empoderan aún más a la salvaje policía bonaerense. Las respuestas de este gobierno es demagogia punitiva, responde con lo que la gente quiere escuchar. Estigmatiza a lxs pibxs de los sectores populares, brinda respuestas inmediatas y superficiales, que lejos de atacar el problema por donde debería va describiendo un ciclo. Los 600 millones de pesos que se destinarán a Seguridad dan cuenta del modelo de país del sciolismo, uno que se desentiende de la situación de la mayoría de la población y que no aspira a disminuir las desigualdades sociales, la pobreza, la situación de la salud y la educación, el abandono y la indigencia en que se encuentran lxs mismxs niñxs y jóvenes que son señaladxs como la causa de inseguridad.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Entrevista sobre la jornada "Basta de falsas soluciones policíacas, ¡Queremos Políticas para la Vida!"

El pasado 6 de septiembre desde el Frente Popular Darío Santillán - Corriente Nacional junto al Programa "Niñez: DDHH y Políticas Públicas" - FCJyS (UNLP) y el Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud La Plata, estuvimos realizando la jornada "Basta de falsas soluciones policíacas, ¡queremos políticas para la vida". La actividad surge con el asesinato de Soledad Bowers como detonante, pero tiene de fondo la profundización del abandono estatal, la criminalización y la acumulación de muertes de niñxs y jóvenes a manos de la policía.

En aquella ocasión realizamos una conferencia de prensa en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP y una marcha en la que con el apoyo de organizaciones, familiares y amigos de Soledad, exigimos el cese la criminalización de la niñez, el freno a la mano dura y la discreción policial, y justicia por Soledad.

Les dejamos el audio de una entrevista realizada por Radio Provincia a nuestra compañera Melina C., minutos antes de que inicie la conferencia de prensa:


jueves, 26 de septiembre de 2013

“A los bifes”: Berni, Granados y Casal o la seguridad en la década ganada.


Mi Sheriff gigoló

Hace ya tres meses que Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación, se sacó la última piedra del zapato: su jefa Nilda Garré. Así confirmó que en el área de Seguridad una segunda línea con diálogo directo con la Presidencia es la que dirige la acción, mientras el actual ministro Puricelli corre detrás de las novedades poniendo la cara.

Con el proyecto progresista de Garré sepultado por el propio gobierno y contando con el visto bueno de Cristina capitana, Berni comenzó a desplegar con soltura su arsenal. Aparece cada vez que le es posible en las pantallas, agita que la justicia pone obstáculos a la hora de combatir eficientemente el delito, y aboga por la criminalización de la pobreza y la protesta social, al tiempo que pone todas las fuerzas a su cargo –Policía Federal, Gendarmería, Prefectura– tras el objetivo de “sacar los delincuentes de la calle”.

Y nada mal le va con esta línea de discurso y acción, que complace sin mediaciones a las demandas irrefrenables de los medios y mima a la porción del electorado que le fue infiel al kirchnerismo en las últimas elecciones.

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Qué suplente le ponen a Carlos? - A 5 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba

"Un pueblo que pide policías, es porque ha ignorado a los maestros.
Estos gobiernos y este sistema han logrado que crean que una bala es mas barata que una tiza."


Hoy, 4 de abril de 2012, se cumplen 5 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba, ocurrido en la ruta 22 en cercanías de Arroyito, Provincia de Neuquén. Su fusilamiento se dio en un ambiente de duras negociaciones entre el gobierno de la provincia de Neuquén y los gremios docentes, en un contexto político de fuertes pujas y debates. Aquel día, después de cuatro semanas sin llegar a un acuerdo y ante la suspensión de las clases como forma de reclamo por mejoras salariales, se decidió finalmente dar comienzo a un corte de ruta como último recurso de protesta. La respuesta del mandatario Jorge Omar Sobisch fue inmediata, enviando la orden de “evitar el corte de la ruta”. Durante 5 kilometros los maestros caminaron volviendo hacia la Capital mientras la policía provincial los escoltaba a pocos metros disparando postas de goma y gases lacrimógenos. El saldo de esto fue la muerte de Fuentealba, alcanzado por una granada de gas lacrimógeno mientras avanzaba sobre la ruta ante el avance de los efectivos policiales.

Desde ese día, las movilizaciones y adhesiones crecieron en todo el país: las aulas quedaron vacías y docentes, trabajadorxs de la educación, alumnxs y miles de argentinxs se movilizaron en repudio al fusilamiento del docente. Un nuevo fusilamiento en manos del Estado, un nuevo fusilamiento en tiempos de “democracia”. Pero ésta vez el tinte mas duro está dado en que se mató a un maestro, un docente, un educador. Y por la espalda.

Hoy, además de recordar la dignidad de un trabajador asesinado por la policía en el marco de una protesta social, recordamos que Fuentealba es símbolo de la lucha docente y más: simboliza el compromiso que día a día asumen miles de maestrxs enfrentándose a la adversidad del sistema perverso, en donde su trabajo está subestimado. Recordamos la relación que se tensa cada día entre maestrxs y alumnxs en las aulas, desde nuestra misma historia en las aulas o desde nuestra militancia; lo cual nos lleva a recordar y replantearnos qué educadoras y educadores queremos ser, cómo transformar día a día el sistema educativo opresor, como realizar una verdadera práctica emancipadora, como hacerla una práctica constante, una lucha constante. Recordamos también que ser educador o educadora no implica solo formación: implica una toma de posición, toma de decisiones, para cambiar la realidad, para cambiar lo dado. Posición como la que tomó Carlos, de sacar la lucha cotidiana del aula a la calle. Por eso, no lo olvidamos, lo recordamos; porque como él, no habrá. Carlos no tendrá suplente.

lunes, 31 de enero de 2011

Dos años sin Luciano, dos años sin justicia

  

El 31 de enero de 2009, a los 16 años, Luciano Arruga desaparecía. La situación parece estar clara para muchxs, pero no para la justicia. Hubo quienes vieron hacia la madrugada que un chico con las características de Luciano fue interceptado por un móvil policial. Luego de ser registrado se le permitió seguir. Más tarde, dos testigos vieron que un chico fue introducido brutalmente en un móvil policial. Incluso en el destacamento de Lomas del Mirador vieron que fue golpeado. Ese fue el último lugar donde se lo vio.

Sí, al parecer, la justicia no ha tenido ojos para esclarecer el asunto. Y tampoco oídos, ya que las declaraciones de los testigos no han sido escuchadas. Lo mismo pasó con las denuncias realizadas y con las manifestaciones que familiares, amigxs y organizaciones llevaron a cabo.

             Siguiendo con la metáfora, podríamos decir que a la justicia también le andan fallando otros sentidos. No ha tenido olfato para seguir el rastro de los responsables, a pesar de estar bastante marcado por las pruebas que fueron surgiendo y por el relato de los diversos testigos. A su vez, el tacto debe presentar anomalías, ya que no parece compartir la sensibilidad de aquéllxs que se han solidarizado con la causa.

              Lo que sí le funciona bien a la justicia es el gusto. Lejos de una dieta equilibrada, ha decidido tercamente alimentarse sólo de una pequeña variedad de delitos. Así, el caso de Luciano se inscribe dentro de aquéllos de los que la justicia prefiere no alimentarse. Es uno de los ejemplos de la reproducción de la ilegalidad por parte de la policía, de la selectividad de la justicia, y de la impunidad de los responsables de los grandes delitos. A Luciano se le había ofrecido robar para la policía, pero él se negó. Después de algunas insistencias, aparecieron las amenazas, las persecuciones. Antes de su desaparición había sido detenido y fuertemente golpeado dos veces. Pese a esto, la causa figura como “averiguación de paradero”, negándose así la verdadera naturaleza el asunto, y la responsabilidad directa de la policía.

El reclutamiento por parte de la fuerza policial para delinquir es un hecho conocido. Pero como ante tanto otros delitos, la justicia da vuelta la cara y se empecina en señalar y castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad. Las peticiones de más “Mano dura” y de baja de imputabilidad siguen firmes, responsabilizando a quienes en realidad son víctimas y, lejos de solucionar, profundizan las redes de ilegalidad contra las que se dice combatir.

              Hasta ahora, el Estado no se ha molestado en encontrar a lxs culpables y sigue negando la complicidad policial. Hoy se cumplen 2 años de dolor  e impunidad. Dos años después Luciano no aparece, tampoco la justicia.