Mostrando entradas con la etiqueta Tristán B.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tristán B.. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2014

Entrevista

Video sobre nuestro trabajo realizado por estudiantes de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social - UNLP, agosto 2014.

Taller de Producción Audiovisual I
Cátedra 2 – Comisión 1

domingo, 20 de julio de 2014

Las miserias del poder

Todo eso que es castigo pero que vive fuera de la cárcel: un sistema penal que se estructura en torno a los miedos de burgueses asustados. Entrevista con Juan Tapia, Juez de Garantías de Mar del Plata.


Más allá y más acá

Ninguna condena empieza y termina en la cárcel. La gran mayoría de los pibes y pibas que caen por primera vez presos conocen desde antes cómo pega la policía; y nadie que salga del encierro dejará por eso de sentir cotidianamente el peso de la persecución estatal. Hay algo que existe más allá y más acá de la cárcel, y funciona con policías, jueces, fiscales, abogados y demás personajes de la fauna estatal. Esta nota es una charla con Juan Tapia, Juez de Garantías de Mar del Plata, acerca de toda esa máquina encargada de marcar gente, perseguirla y castigarla de por vida.

Todo este sistema parece por un lado algo gigante e impersonal, compuesto de legajos, procesos, normas y reglamentos ejecutados burocráticamente por funcionarios públicos apáticos; pero hace falta ver también cómo sus engranajes funcionan a través de rutinas represivas y cotidianas de las distintas fuerzas del orden. Y cómo, en la conjunción de ambas partes, todo esto significa una sola cosa: el estado interviniendo con violencia en la vida de miles de pibes y pibas, todos iguales frente al ojo acusador: pobres, negros, desocupados y por lo tanto propensos a cometer pequeños y torpes delitos, que serán castigados como si fueran el origen de todo mal.

jueves, 24 de abril de 2014

Rosario: intentar vivir en la violencia



Si decidimos hablar sobre el operativo militar que ocupó hace unos días gran parte de las zonas pobres de Rosario es porque la enorme mayoría de los pibes y pibas con lxs que trabajamos en la cárcel sufrieron y crecieron en condiciones similares. Lxs que están adentro, encerradxs, son muchxs de lxs que eran pequeñxs vendedorxs de droga al menudeo, últimos eslabones fácilmente reemplazables de la cadena del narcotráfico, que son quienes más fuerte y más injustamente reciben el impacto de la ley. Adentro están los soldaditos y las soldaditas del narco, jóvenes con una vida de mierda que piensan que estar en una celda es mejor que estar muertx; o que andar enfierradx por el barrio es mejor que andar cirujeando entre la basura de quienes nunca tuvieron que elegir entre semejantes opciones.  Y adentro también están los pibitos y pibitas que crecieron en ese mundo donde la mayoría de los problemas se resuelven a los tiros; sobre todo cuando lxs principales enemigxs de la tranquilidad son bandas armadas y encima aliadas: lxs narcos y la policía.

jueves, 26 de septiembre de 2013

“A los bifes”: Berni, Granados y Casal o la seguridad en la década ganada.


Mi Sheriff gigoló

Hace ya tres meses que Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación, se sacó la última piedra del zapato: su jefa Nilda Garré. Así confirmó que en el área de Seguridad una segunda línea con diálogo directo con la Presidencia es la que dirige la acción, mientras el actual ministro Puricelli corre detrás de las novedades poniendo la cara.

Con el proyecto progresista de Garré sepultado por el propio gobierno y contando con el visto bueno de Cristina capitana, Berni comenzó a desplegar con soltura su arsenal. Aparece cada vez que le es posible en las pantallas, agita que la justicia pone obstáculos a la hora de combatir eficientemente el delito, y aboga por la criminalización de la pobreza y la protesta social, al tiempo que pone todas las fuerzas a su cargo –Policía Federal, Gendarmería, Prefectura– tras el objetivo de “sacar los delincuentes de la calle”.

Y nada mal le va con esta línea de discurso y acción, que complace sin mediaciones a las demandas irrefrenables de los medios y mima a la porción del electorado que le fue infiel al kirchnerismo en las últimas elecciones.

viernes, 12 de abril de 2013

(In)justicia patriarcal: el caso de las hermanas Jara


Por Brunela Germán y Tristán Basile


En la madrugada del 19 de Febrero de 2011 –hace dos años y tres meses– Ailén y Marina Jara volvían de bailar. Tenían 18 y 19 años. Vivían en Moreno, estaban terminando la escuela y ayudaban a su madre trabajando. En el camino a su casa se cruzaron con Juan Antonio Leguizamón Avalos, un vecino y hermano de una amiga de ambas. Él las hostigaba desde hacía tiempo, como seguramente hacían tantos otros hombres del barrio con tantas otras mujeres.

Pero este hombre actuaba con una impunidad mayor: guardaba fuertes vínculos con la policía y confiaba en la impunidad que le garantizaban esas relaciones oscuras. Así fue que esa noche, armado y disparando al cielo para asustarlas, intentó ir más allá. Y así fue que las hermanas también fueron más allá: se defendieron de la agresión sexual con un cuchillo de cocina, que clavaron en la espalda de Leguizamón. Lo que sigue a esto es el derrotero por el que transita cualquier mujer pobre que ingrese en los mecanismos perversos de la justicia. A la mañana siguiente las fueron a buscar a su casa, ellas entregaron el cuchillo y declararon sobre lo que había pasado. Pero Leguizamón las había denunciado la noche anterior, haciendo uso de sus conexiones con la policía del lugar, por intento de homicidio.

lunes, 31 de octubre de 2011

La misma mierda con el mismo nombre: a seis años del incendio en el penal de Magdalena


Pruebo trepar hasta un ventanal
buscando el aire y me balean fiero
Viejita, amor, hijas y amigas,
buscan noticias en la puerta, ahí fuera.
Pabellón Séptimo,
Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
---------
La noche del sábado 15 de Octubre de 2005 se produjo un incendio en un pabellón de la Unidad Penal N° 28 de Magdalena. A la mañana siguiente, se supo que 33 presos habían muerto, todos ellos asfixiados. Fue una de las más trágicas masacres que ocurrieron en la historia de las cárceles argentinas. No fue la única pero sí la más reciente, y cumplió hace unos días seis añitos de vida y muerte.