viernes, 7 de agosto de 2015

La mamá que aprendió a luchar por Omar Cigarán y otros pibes que mató la policía


Sandra Gómez sintió un golpe en la puerta de su casa, en la esquina de las calles 40 y 120, en La Plata. Se asomó con su bebé en brazos y se quedó paralizada: un grupo de policías entró y empezó a romper todo. Le dijeron que era un allanamiento y le pusieron un arma en la cabeza.
- Dónde está el guacho, decinos dónde está el guacho.
- No sé a qué guacho te referís, estoy sola con el nene, bajá el arma.
- No te hagas la boluda, dale, que vos sabés dónde esconde las cosas el guacho.
Los agentes buscaban una moto, una pistola y balas. Entraron a las habitaciones y destrozaron un ropero de cuatro puertas. No iban a encontrar nada porque a Omar Cigarán nunca le habían permitido llevar a su casa cosas robadas. Entonces la amenazaron.
- Si no entregás al guacho a la comisaría, mañana lo tenés muerto.
La mañana siguiente, el 14 de febrero de 2013, Sandra estaba en la vereda y vio pasar al hijo en la moto de un amigo. Él le sonrió y ella se volvió para adentro. Al mediodía la llamó una vecina: “venite para la 43 que lo mataron a Omar”.
Cuando llegó la calle estaba cortada, llena de policías y de gente. No la dejaban pasar y le dio un empujón a una agente. Quisieron detenerla, ella les explicó que era la mamá pero no pudo ver el cuerpo que estaba tirado en el piso tapado de bolsas, como si fuera basura. Sandra se desmayó y la llevaron a su casa. Ningún policía fue a avisarle que habían matado a su hijo. Después se enteró por vecinos que el cuerpo estuvo en la calle hasta las cinco de la tarde. Se lo entregaron cuatro días después, sucio y ensangrentado. Su papá tuvo que bañarlo.

miércoles, 24 de junio de 2015

El día que Aníbal me ninguneó



Aníbal Fernández no tuvo ningún reparo en ningunearnos cuando declaró, el 26 de junio de 2002, que había sido un enfrentamiento entre piqueteros. Sostenía que nuestros compañeros asesinados –por la espalda–, se habían matado entre ellos. Cuando la sangre de Darío y Maxi todavía estaba desparramada en la estación Avellaneda, Aníbal protegió a la policía y acusó a las organizaciones que estaban reclamando por una vida más digna. No sólo negó la verdad y acusó a las propias víctimas de victimarios, sino que siquiera tuvo la nobleza de reconocer que se estaban haciendo reclamos justos. Llamó a nuestro plan de lucha “un cronograma de hostilidades” como si fuésemos mafiosxs “apretando” a inocentes, cuando era en realidad la expresión de los sectores más desfavorecidos exigiendo justicia e igualdad a uno de los más nefastos políticos argentinos: Eduardo Duhalde.

No fue ni la primera ni la última vez que nos ninguneó.

lunes, 8 de junio de 2015

El día que Scioli me pegó


Oscuridad total. Gente corriendo y gritando entre gases lacrimógenos, palos y balas de goma. Hasta perros prendidos fuego. Destruyendo todo a su paso, deteniendo personas como en las épocas más nefastas, ante niñxs y bebés. Así fue la última vez que Scioli me pegó, por reclamar un pedacito de tierra para construir una casa, por atentar contra su negociado inmobiliario.
El último golpe pero no el primero: el año pasado les tocó a lxs trabajadorxs del Diario Hoy. Después de ser despedidxs por reclamar mejores condiciones laborales e intentar afiliarse al Sindicato de Prensa Bonaerense, bloquearon la entrada del diario a modo de protesta y les contestaron con balas de goma y detenciones para amedrentarlxs. Porque la violencia que ejerce Scioli no es sólo física, es también psicológica.
Y es que a Daniel no le gustan los reclamos. Cuando lxs empleadxs de la Dirección General de Cultura y Educación, a principios de este año, pidieron aumentos en sus salarios se lxs reprimió con gases pimienta y lacrimógeno. Y cuando el Frente de Resistencia Territorial denunció a principios de 2014 la falta de asistencia a los comedores populares, se los atacó con balas de goma y plomo, hiriendo incluso a un bebé de 2 meses.  Es tanta su intolerancia que hasta violentó a sus soldaditxs de la bonaerense, esxs que se ensucian las manos por él, cuando reclamaron aumentos en sus sueldos básicos. 

miércoles, 3 de junio de 2015

Desde la cárcel de mujeres también decimos #NiUnaMenos


- Porque para que la justicia haga algo por nosotras una tiene que estar muerta.
- Porque la mujer tiene voz y se tiene que escuchar; la mujer tomó un rol en la sociedad y no podemos permitir que siga habiendo femicidios. ¡Mujeres, luchemos por nuestros derechos!
- Porque yo fui una mujer golpeada, por eso espero que la justicia le de un poco más de cabida a la violencia de género, y poder ser un poco más iguales.
- Porque muchas mamás pierden a sus hijas, como niñas pierden a su madre. Porque no hay justicia y el hombre siempre se queda en su casa como si nada mientras la familia de la víctima sufre y no tienen nada a cambio por el esfuerzo que hicieron. Porque yo también pasé casi lo mismo, estuve dos años con un pibe y me lastimó, me quemó y me cortó el cuerpo. Siempre hice la denuncia pero nunca pasó nada.
- Porque no nos responden cuando hacemos denuncias de agresiones y golpes, cuando a nuestrxs hijxs le quedan secuelas de los hechos, por experiencia propia digo: Basta de violencia de género y justicia por las que no están. Ni una menos.

viernes, 15 de mayo de 2015

El día que Macri me robó


Escucho hablar mucho de que en este país faltan leyes, de que todxs lxs delincuentes están en la calle, de que hace falta una verdadera justicia que actúe para poner a lxs chorrxs donde tienen que estar. Y estoy de acuerdo.

Estoy de acuerdo porque año tras año, ¿cuánto nos sacan del bolsillo a lxs laburantes, a la gente decente? Mucho, seguro. Y no nos gusta nada.
También escuché hablar muchas veces de que sabemos quiénes son lxs delincuentes y que nadie hace nada para sacarlxs de donde están, que son totalmente impunes a la ley, que están mantenidxs por todos nuestros impuestos. Y tienen razón.

Mirá a Macri. Debe ser uno de lxs chorrxs más grandes de la historia. Me contaron que en 1975 su familia era dueña de 7 empresas, y hacia el fin de la dictadura tenían 46 en su poder. Y ni que hablar de que parte de la deuda externa del país se debió a la estatización de la deuda privada del Grupo Macri en 1983. Muy acorde a su relato de que “hay que hacer lo que Griesa diga”, ¿no?

miércoles, 22 de abril de 2015

Atrapamuros en Radio Perio

El lunes pasado estuvimos en el programa “Pajaritos en el Aire” de Radio Perio, la radio de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social –UNLP.

Contamos cómo comenzó nuestro proyecto y cómo llego a ser lo que hoy es. Conversamos sobre nuestras actividades en los penales y la importancia de la educación y la comunicación en la cárcel, pero con la necesidad de recuperar las experiencias y la voz de quienes se encuentran en ellas. Respondemos preguntas sobre “cultura carcelaria”, los talleres al interior de los penales, el derecho a sindicalización, políticas de seguridad y electoralismo, las policías locales y algunas cosas más.