Desde hace 11 años las organizaciones populares nos subimos al puente, ese puente que conecta la capital federal con el conurbano sur y que se transformó, el 26 de junio de 2002, en el escenario concreto de la lucha de clases.
Ese puente es para nosotros territorio de disputa y de lucha. Es también territorio de memoria, de cultura popular y por eso mismo, territorio de alegría.
Darío Santillán eligió una forma de vivir la vida y eligió también, esa tarde en la estación de Avellaneda, no dejar que el miedo a la muerte le ganase al compañerismo y la solidaridad.
Esa elección, concretada en la mano levantada hacia las fuerzas represivas mientras asistía a Maxi, no solo es la expresión digna de una elección hecha con soberana libertad, es también un mensaje contundente, y así Dario (y su elección de vida, que es lo importante) se proyectan hacia adelante como un arma cargada de futuro, por la sencilla razón de que los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
La fuerza de ese mensaje se siembra, se multiplica y se arraiga en el pueblo, porque Dario era un pibe con convicciones fuertes y fuerte compromiso, pero no era un héroe. Dario era un pibe de barrio, un estudiante, un compañero, un laburante, un amigo, totalmente terrenal y humano, y ahí radica la fortaleza de su figura.
Es uno con los tantos luchadores y luchadoras que desde hace 500 años resisten y construyen a lo largo de toda nuestramerica, y ellos y ellas somos nosotros. En la historia y en el presente de un continente que siempre estuvo en pie de lucha, todas somos campesinas sin tierra, todos somos estudiantes combativos, todas defendemos nuestros bienes comunes, todos somos trabajadores que dignifican el trabajo, todas peleamos desde nuestros territorios, todos construimos la igualdad de géneros y juntos, damos forma a nuevas maneras de educar, de sanar, de producir, de hacer cultura, de crecer y de vivir.
lunes, 24 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
Rompiendo paredes. Reflejo de nuestras vidas.
Desde el 2010, Atrapamuros y las mujeres de la unidad 33 venimos compartiendo un espacio de compañerismo, reflexión, debates, risas. Un espacio que nos transformó, nos permitió observar y pensar desde una perspectiva distinta, nos permitió patear esas puertas que intentaban escondernos, abrir las ventanas, romper el techo y las paredes. El hacer un programa de radio fue el modo que elegimos para dar forma a esta experiencia, y buscamos grietas para sacar las voces que no son escuchadas.
Mientras seguimos en esta construcción, lxs invitamxs a transformarse con nosotrxs, a escuchar y sentir lo que las paredes intentan ocultarnos. Les dejamos, entonces, el primer producto de esta experiencia tan rica que fue, y es, el Taller de radio “Rompiendo paredes. Reflejo de nuestras vidas”.
Mientras seguimos en esta construcción, lxs invitamxs a transformarse con nosotrxs, a escuchar y sentir lo que las paredes intentan ocultarnos. Les dejamos, entonces, el primer producto de esta experiencia tan rica que fue, y es, el Taller de radio “Rompiendo paredes. Reflejo de nuestras vidas”.
martes, 4 de junio de 2013
NOS RE VOLAMOS
NOS RE VOLAMOS fue una idea que se hizo realidad: producir el primer número de una revista en el marco del taller de escritura de Atrapamuros en la U18 de Gorina. Allí construimos un espacio de expresión tan intranquilo como tranquilizador: intranquilo porque se alimenta del grito ahogado de quienes viven en la cárcel; tranquilizador porque hace de ese grito una voz colectiva. NOS RE VOLAMOS es la posibilidad de volarnos por un rato y cantar, contar, aconsejar, aprender y volcarlo todo en el papel.
Este es el número uno, el punto de partida, que hicimos con la esperanza de que la idea crezca y que haya muchos más. Difundí NOS RE VOLAMOS y volate con nosotrxs.
Este es el número uno, el punto de partida, que hicimos con la esperanza de que la idea crezca y que haya muchos más. Difundí NOS RE VOLAMOS y volate con nosotrxs.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Mas allá del SPB, Scioli y Casal

Por Clara P.C., Ines G., Juan E. L.
No es casualidad, como tantas cosas no lo son, que tengamos más presentes las condiciones de las cárceles en la provincia de Buenos Aires que las del resto del país. Por un lado, porque en Atrapamuros son las que más conocemos debido al trabajo que realizamos, pero por el otro, por la casi nula visibilidad que se le da a la realidad de las unidades penales del interior de nuestro país. Partiendo de este hecho nos resultó llamativa la publicación de al menos seis notas a lo largo de sólo un mes sobre distintos casos de violencia institucional que se extienden a ciudades por fuera del territorio bonaerense. Los diferentes artículos tienen en común el hincapié en los accionares represivos hacia lxs detenidxs y reflejan las grandes similitudes que existen las prácticas que se desarrollan en todas las cárceles del territorio nacional.
Tanto en la provincia de Buenos Aires como en las demás provincias del interior del país se incumplen constantemente los derechos que deberían garantizarse. Diferentes situaciones cotidianas que llevan a generar pésimas condiciones de vida para quienes se encuentran detenidxs, obligan a lxs presxs a reclamar por aquello que les corresponde utilizando herramientas alternativas y a veces extremas, frente a un gobierno y unas instituciones que no garantizan condiciones mínimas de dignidad.
jueves, 23 de mayo de 2013
Lo que las imágenes no muestran
Por Oscar Toledo
Gibbon
observa que en el libro árabe por excelencia, en el Alcorán, no hay camellos;
yo creo que si hubiera alguna duda sobre la autenticidad del Alcorán bastaría
esta ausencia de camellos para probar que es árabe.
J. L. BORGES,“Discusión”
J. L. BORGES,“Discusión”
El viernes 17 se
realizó en la Unidad 1 de Olmos el cierre de los talleres de fotografía con la
presencia de los participantes del mismo. En ello se expuso el trabajo
realizado durante casi un año junto a estudiantes y docentes de la Facultad de
Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata.
Hasta
ahí todo normal. En el evento de cierre se había organizado tanto la comida
para agasajar a lxs invitadxs como la participación de una banda del penal para
ponerle más calor y hacerlo más ameno. Pero como de costumbre, sucedió “lo
mismo de siempre” y no se permitió que estas cosas se realizaran. Más allá de
esto, la actividad no se suspendió. Hubo oradores del centro de estudiantes que
dijeron unas palabras por la finalización, como así también estudiantes y docentes;
todo entre risas, mates y tortas fritas preparadas a último momento para que las
panzas no hagan ruido. Salvo por las bajas mencionadas, todo en marcha hasta
que unx, dando vueltas en el salón de actos de la escuela comenzaba a observar
las fotografías.
Enmarcadas en cuadros grandes
como en una galería de arte, se podían ver sobre las paredes del salón fotos de
los estudiantes tomando mate; fotos de sombras proyectadas sobre las veredas
(mucha originalidad); fotos donde se recreaba un paisaje de pasto, árboles,
flores y plantas, es decir un paraíso para una cárcel de máxima seguridad que
es puro cemento. También una fotografía reflejando una situación de enseñanza:
en ella se podía ver a una profesora escribiendo sobre el pizarrón y los
estudiantes leyendo. Es decir lo que
hacen las fotografías, ¿no? Tomar la realidad y recrearla. Seleccionar qué
parte se quiere mostrar, todo con una intencionalidad. El o la artista opta por
una parte de la realidad y la quiere reflejar. Desea mostrar lo que siente,
expresarse, comunicarse con lxs otrxs…Y es ahí mismo donde unx, que tiene
cierta frecuencia en esos contextos de encierro, que también habla con lxs presxs
sobre la cotidianeidad de la cárcel, es ahí donde con cierto malestar dice: “¡pero esto no es la cárcel!”
miércoles, 15 de mayo de 2013
Se nos va un año más
Llega
el 15 de mayo y se nos va un año más, suman cuatro ya, por lo menos
formalmente. Atrapamuros cumple un nuevo año, y no queríamos dejar de hacer una
pequeña reflexión sobre lo que fue este breve tiempo de "vida
colectiva", que, aunque breve, no deja de estar cargado de acciones y
emociones que la han hecho realmente intensa. Pasaron años, pero también pasó
gente, personas que fueron aportando al grupo desde distintos ángulos y
diferentes lugares físicos. Entre todxs, tanto lxs que estamxs fuera
como dentro de las cárceles, seguimos construyendo un modelo de vida, un
modelo que a nuestro entender debe ser más justo e igualitario que el existente.
Por y para ello,
consideramos a la educación popular un elemento fundamental para
lograr ese objetivo, no sólo entendiéndola como una herramienta pedagógica para
nuestros talleres, sino como una práctica política, y aún más, una filosofía de
vida. Entendemos que hay que saber aceptar las diferencias existentes en todos los ámbitos sociales,
visibilizándolas y no negándolas, aprender de ellas pero no jerarquizarlas sino
complementarlas. Estamos convencidxs de que eso es en parte
la educación popular. Es también
por esto que elegimos a la cárcel como lugar de lucha y construcción;
porque la consideramos un ámbito donde se exacerban todas
estas cuestiones, un lugar que existe gracias a que cumple
la función de validar, en vez de repudiar, aquellas diferencias de
clase, que jerarquizan e imponen un pensamiento dominante anulando otras
realidades y simplificando una realidad social más compleja a un enfoque
meramente punitivo. Pero por otro lado, tenemos en claro que de nada sirve
construir dentro de una cárcel o de varias si esto no va de la mano
de un trabajo que permita visibilizar lo realizado y construir también desde
afuera para que el cambio sea profundo y verdadero.
Agradecemos así, y
valoramos la importancia que tiene la gente y distintas agrupaciones con
las que construimos diariamente, trabajen o no en el ámbito carcelario. Quienes
nos leen, nos buscan, se interesan en lo que hacemos y colaboran con
las revistas anuales que realizamos, pero sobre todo, aprenden y se forman en
conjunto con nosotrxs, con el fin de lograr ese objetivo que líneas
arriba explicábamos y que estamos convencidos que se puede lograr.
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